Conocí a un pajarito que me cantó y me hice su amiga. Siempre venía y se posaba en mi hombro; hasta que un día no vino más. Cada día lo llamaba y lo llamaba, y el pajarito nunca más apareció.
Ahora todos los días voy al lugar donde me lo pillé por primera vez a ver si vuelve en algún momento; a ver si se acuerda que yo lo acogí y lo cobijé...
Ah! se me había olvidado decir que ese pajarito se llamaba Amor. Qué le habrá pasado al Amor que me abandonó y ya ni se acuerda de venir a visitarme?.
El hecho de saber la verdad, es suficiente razón para comenzar a mentir.
jueves, 27 de enero de 2011
Cuando era chica me encantaban los autos; los amaba y soñaba con tener uno que siempre veía cuando pasaba por la esquina de mi colegio con mi mamá.
Un día que pasamos por ahí vimos un letrero que decía "se vende", y le rogué a mi madre que lo comprara, pero ella se rió y no me prestó atención. Lo que no me esperaba es que sí me había escuchado, y cuando menos me lo esperaba, me fue a buscar en él al colegio. Sí, lo había comprado; y desde ese día que siempre salía en auto a todas partes.
Pero fue el último día de clases en el que estaba esperando a mi mamá , cuando de pronto veo a la gente correr hacia la esquina y yo no entendía por qué; pero ahí seguía yo esperándola a que llegara. Pasaban y pasaban los minutos y aun no me iba a buscar, así que de curiosa fui a ver por qué había tanta gente amontonada en la esquina, pero fue recién cuando llegué que me congelé; estaba mi auto ahí, atravesando la casa en la que lo habíamos comprado; y al lado un manto negro que cubría un bulto con un charco de sangre al lado. Corrí a ver lo que parecía evidente; y sí, era mi madre la que estaba debajo de ese manto; cuando de repente escucho: "pequeña, ¿segura que quieres ese auto?"; estaba soñando - una pesadilla despierta -; y respondí: "no mamá, mejor vamos por un helado"
Un día que pasamos por ahí vimos un letrero que decía "se vende", y le rogué a mi madre que lo comprara, pero ella se rió y no me prestó atención. Lo que no me esperaba es que sí me había escuchado, y cuando menos me lo esperaba, me fue a buscar en él al colegio. Sí, lo había comprado; y desde ese día que siempre salía en auto a todas partes.
Pero fue el último día de clases en el que estaba esperando a mi mamá , cuando de pronto veo a la gente correr hacia la esquina y yo no entendía por qué; pero ahí seguía yo esperándola a que llegara. Pasaban y pasaban los minutos y aun no me iba a buscar, así que de curiosa fui a ver por qué había tanta gente amontonada en la esquina, pero fue recién cuando llegué que me congelé; estaba mi auto ahí, atravesando la casa en la que lo habíamos comprado; y al lado un manto negro que cubría un bulto con un charco de sangre al lado. Corrí a ver lo que parecía evidente; y sí, era mi madre la que estaba debajo de ese manto; cuando de repente escucho: "pequeña, ¿segura que quieres ese auto?"; estaba soñando - una pesadilla despierta -; y respondí: "no mamá, mejor vamos por un helado"
viernes, 7 de enero de 2011
martes, 21 de diciembre de 2010
Muralla invisible
Siento que cuando tú y yo nos encontramos,
es como si un muro enorme y transparente se atravesara
para que lo único que podamos hacer
es mirarnos y quizás sonreír,
quizás sonreír,
el destino nos juega una mala pasada,
pero sabes, destino?
te tendí una trampa, oh si;
cada vez que nos miramos
intercambiamos más que una lluvia de palabras
y es así, nos hemos abrazado;
nos hemos acariciado
y hasta incluso nos hemos besado;
el primer beso se da con la mirada.
Y al nuestra vista cruzarse
nace algo en su interior y el mío,
siento sus latidos.
El mundo se contra en nosotros
y juntos hacemos el universo entero.
Estamos contra el destino, vale más lo que sentimos.
Estamos contra el destino, vale más lo que sentimos.
Un amor puro y verdadero que no se basa en las palabras,
sino en nuestras miradas en contacto hasta que la muralla se abra.
Son tantas veces que ha pasado
en donde nuestros ojos se quedan mirando,
que ya empiezo a dudar.
Quizás el destino tenía razón;
quizás siempre fue así y nunca existió nuestro amor.
No quiero entrar en depresión,
pero mi amor, estaba lista para ti.
Quería besarte y tenerte a mi lado,
sin esa muralla que nos ha separado.
Necesito hablarte:
¿como sé si lo que pensaba es verdad?
Quiero salir, salir de esta tempestad;
ayúdame y volemos los dos por el viento.
Quiero que el destino esta vez nos vea juntos;
necesito derribar aquello que nos ha separado
y así poder empezar una vida contigo aquí a mi lado,
a mi lado.
Quiero que mañana sea el día
en que nuestro amor se vea reflejado
en un largo beso acaramelado
y que todos sepan que estamos enamorados.
Estamos contra el destino, vale más lo que sentimos.
Estamos contra el destino, vale mas lo que sentimos.
Un amor puro y verdadero que no se basa en las palabras,
sino en nuestras miradas en contacto hasta que la muralla se abra.
es como si un muro enorme y transparente se atravesara
para que lo único que podamos hacer
es mirarnos y quizás sonreír,
quizás sonreír,
el destino nos juega una mala pasada,
pero sabes, destino?
te tendí una trampa, oh si;
cada vez que nos miramos
intercambiamos más que una lluvia de palabras
y es así, nos hemos abrazado;
nos hemos acariciado
y hasta incluso nos hemos besado;
el primer beso se da con la mirada.
Y al nuestra vista cruzarse
nace algo en su interior y el mío,
siento sus latidos.
El mundo se contra en nosotros
y juntos hacemos el universo entero.
Estamos contra el destino, vale más lo que sentimos.
Estamos contra el destino, vale más lo que sentimos.
Un amor puro y verdadero que no se basa en las palabras,
sino en nuestras miradas en contacto hasta que la muralla se abra.
Son tantas veces que ha pasado
en donde nuestros ojos se quedan mirando,
que ya empiezo a dudar.
Quizás el destino tenía razón;
quizás siempre fue así y nunca existió nuestro amor.
No quiero entrar en depresión,
pero mi amor, estaba lista para ti.
Quería besarte y tenerte a mi lado,
sin esa muralla que nos ha separado.
Necesito hablarte:
¿como sé si lo que pensaba es verdad?
Quiero salir, salir de esta tempestad;
ayúdame y volemos los dos por el viento.
Quiero que el destino esta vez nos vea juntos;
necesito derribar aquello que nos ha separado
y así poder empezar una vida contigo aquí a mi lado,
a mi lado.
Quiero que mañana sea el día
en que nuestro amor se vea reflejado
en un largo beso acaramelado
y que todos sepan que estamos enamorados.
Estamos contra el destino, vale más lo que sentimos.
Estamos contra el destino, vale mas lo que sentimos.
Un amor puro y verdadero que no se basa en las palabras,
sino en nuestras miradas en contacto hasta que la muralla se abra.
domingo, 5 de diciembre de 2010
Cometas en el Viento
sábado, 30 de octubre de 2010
viernes, 22 de octubre de 2010
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